UN NIÑO CON BUENA AUTOESTIMA:
-ES MUY ACTIVO
-TIENE ENERGÍA Y ENTUSIASMO PARA HACER LAS COSAS
-TIENE CONFIANZA EN LO QUE HACE
-SE QUIERE A SI MISMO
-ES ALEGRE Y FELIZ
-ES CAPAZ DE RESOLVER PROBLEMAS
UN NIÑO CON BAJA AUTOESTIMA
-SE SIENTE SOLO
-SE CREE POCA COSA O INFERIOR A LOS DEMÁS
-ES MUY PASIVO, ESPERA QUE LAS COSAS SUCEDAN
-TIENE TEMOR A ENFRENTAR CUALQUIER SITUACIÓN
-VIVE AISLADO DEL GRUPO
-NO SE INTERESA EN NADA
-NO PUEDE RESOLVER PROBLEMAS
RECUERDA QUE LA AUTOESTIMA SE FORMA DESDE QUE NACEMOS Y DEPENDE EN GRAN MEDIDA DE LA APROBACIÓN O DESAPROBACIÓN DE NUESTRA FORMA DE SER.
Tomado de: Guía Clinica para la evaluación y diagnóstico del maltrato infantil.Ampudia;Santaella y Eguía Malo. Edit. manual moderno
viernes, 5 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Nuestra labor como Padres de Familia
Como Padres quisieramos obtener recetas que nos aseguren que nuestros hijos serán exitosos y felices.Por lo que es importante que tomemos en cuenta como nos perciben y como influimos en nuestros hijos. Recordemos que el niño es un Ser total, no solo es importante su vida académica; sino su vida social y lúdica; debemos tener en cuenta que los niños manifiestan ilusiones, deseos, rechazos, temores, conflictos y que lo que quiere es sentirse reconocido.
No olvidemos que los padres somos modelos de identificación y que nuestros hijos interiorizan nuestras formas de actuar ante la vida, luego entonces, debemos apoyarlos y acompañarlos en su desarrollo, en lugar de tomar las riendas de su vida. Los niños no solo necesitan calidad, sino también cantidad de tiempo.
Es importante que seamos pacientes y seamos observadores, con ello podremos corregir y admitir sus progresos. Si dedicamos tiempo y compartimos el juego con ellos, podemos ayudarlos a que manejen sus emociones, impulsándolos a la vida con responsabilidad y enfrentar el miedo al fracaso.
Tomado de: EDUCAR TAREA DE ESCUELA Y HOGAR. Por Mayta Pérez de Salazar
No olvidemos que los padres somos modelos de identificación y que nuestros hijos interiorizan nuestras formas de actuar ante la vida, luego entonces, debemos apoyarlos y acompañarlos en su desarrollo, en lugar de tomar las riendas de su vida. Los niños no solo necesitan calidad, sino también cantidad de tiempo.
Es importante que seamos pacientes y seamos observadores, con ello podremos corregir y admitir sus progresos. Si dedicamos tiempo y compartimos el juego con ellos, podemos ayudarlos a que manejen sus emociones, impulsándolos a la vida con responsabilidad y enfrentar el miedo al fracaso.
Tomado de: EDUCAR TAREA DE ESCUELA Y HOGAR. Por Mayta Pérez de Salazar
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