La honestidad es un valor indispensable para la formación de la personalidad del niño, ya que es la base para generar relaciones interpersonales sanas que implican respeto y el afecto desinteresado hacia la otra persona.
En la Primera Infancia, el niño, como parte de su desarrollo, cree que todo le pertenece, que todo gira entorno a él, lo cual se va modificando al iniciar su proceso de socializacion. Por lo tanto es muy importante que sepa qué se puede o no se puede hacer, y qué conducta es buena. Lo anterior es fundamental en el desarrollo de la honestidad. Conocer porqué un comportamiento honesto logra buenos amigos y un reconocimiento moral, es básico para desarrollar este valor en los niños de esta edad. Esforzarse por hacer algo útil en beneficio de los demás, sin esperar recompensa y solo por el hecho de hacerlo es importante para estos fines.
Por eso, aprendamos o desarrollemos actitudes que nos lleven a:
-Respetar a los demás
-No apropiarnos de lo ajeno
-Ser sinceros
viernes, 25 de marzo de 2011
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